Pese a que al principio (de forma aparente) el presidente de los EEUU, Dwight Eisenhower, desdeñó el logro soviético, Lyndon B. Johnson, que sería vicepresidente algo más tarde con John F. Kennedy, expresó así la motivación de los esfuerzos estadounidenses: “A los ojos del mundo, el primero en el espacio significa el primero, punto; el segundo en el espacio significa el segundo en todo”.

 Finalmente, desde los EEUU se lanzó el Explorer I (se le puede oír aún en wav -110 kb- o en RealAudio -10 kb-, gracias al audio guardado en las páginas de la asociación Radio Amateur Satellite Corporation), su primer satélite, el 31 de enero de 1958. Antes de ese momento, hubieron varios lanzamientos fallidos de la serie Vanguard. La instrumentación del satélite fue diseñada por un equipo de científicos dirigidos por William H. Pickering y James Van Allen, y fue lanzado con un cohete Redstone diseñado por Wernher Von Braun.

 Los primeros satélites se utilizaron con fines científicos. Tanto el Sputnik como el Explorer I fueron lanzados como parte de la participación de ambos países en el Año Geofísico Internacional (1957-1958).

 El Sputnik ayudó a determinar la densidad de la atmósfera superior y los datos de vuelo del Explorer I llevaron al descubrimiento del cinturón de radiación de Van Allen.

 La base de seguimiento de satélites de Robledo de Chavela (Madrid Deep Space Communications Complex), del INTA y de la NASA, fue creada en 1964 por un acuerdo entre los gobiernos de España y EEUU. Desde esa base, conjuntamente con las de Goldstone (California) y Canberra (Australia), se hace un seguimiento casi imprescindible de todos los vehículos, tripulados o no, que la NASA envía al espacio.

 Wernher Von Braun

El alemán  Wernher Magnus Maximilian Freiherr von Braun (1912–1977) interesado desde niño en el espacio, a los 17 años ya se había unido a la sociedad de cohetes Verein für Raumschiffahrt. Doctor en física e ingeniería aeroespacial, se adscribió a las SS ya en 1933. Colaboró con el ejército alemán (se le acusó de usar obreros esclavos) creando cohetes y las bombas volantes V-2.

 En 1945 contactó con los aliados y preparó su rendición ante las fuerzas de los EEUU, entregándose junto a otros 500 científicos de su equipo, con sus diseños y varios vehículos de prueba.

 En los años siguientes, trabajó para el ejército de los EEUU desarrollando mísiles balísticos. Su pasado nazi sería oficialmente olvidado, obteniendo la nacionalidad estadounidense en 1955.

 Tras los fracasos de otros constructores de cohetes, fue llamado para responsabilizarse de diseñar el que mandó el primer satélite estadounidense al espacio en 1958. En 1960 pasó a trabajar para la NASA y allí se les encomendó la construcción de los gigantescos cohetes Saturno, siendo el más grande de ellos, el V, el que puso al hombre en la Luna.